traducciones juradas

Traducciones jurídicas español<>sueco

Ofrecemos un servicio especializado en traducción legal sueco<>español. Nuestros traductores suecos nativos son profesionales del Derecho y conocen el marco jurídico de país de destino, ya sea España o Suecia.

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¿En qué consiste una traducción jurídica español<>sueco?

Si bien la traducción en general puede tener más matices de lo que la gente piensa, una traducción legal al sueco o del sueco es mucho más que trasladar palabras de un idioma a otro.

La traducción jurídica está enfocada a una gran variedad de documentos como testamentos, documentos judiciales y financieros, declaraciones, patentes o sentencias.

Los traductores legales de sueco deben conocer bien el sistema jurídico del país de donde procede el documento. Para no caer en traducciones incorrectas, deben asimismo tener conocimientos tanto de la legislación española como de la legislación de Suecia.

En un mundo globalizado en que empresas de todo el mundo pueden entablar relaciones comerciales, la traducción jurídica adquiere un papel muy relevante. Aprovechamos para recordarte que no todas las traducciones legales o jurídicas tienen por qué estar juradas (certificadas). Las traducciones juradas sueco-español solo son necesarias cuando nos lo solicita algún organismo oficial, algún Registro o algún Notario. Por tanto asegúrate bien de si te pide una traducción oficial, o es suficiente con una traducción simple sueco<>español.

La traducción jurídica se diferencia de otros tipos de traducción

Los documentos legales en lengua sueca, más que otros documentos como los comerciales, tienen una terminología específica. Nuestros traductores legales de sueco están capacitados para traducir correctamente estos conceptos en la lengua meta. No se limitan a sustituir una palabra por otra.

La elección de determinadas palabras en un texto legal tiene un significado muy determinado y preciso. Por otra parte, cualquier ambigüedad o imprecisión puede invalidar un documento legal. Un pequeño error podría comportar importantes consecuencias económicas.

La jerga jurídica de cada país (España, Suecia) es compleja y su terminología es muy específica. Si a esto añadimos las diferencias culturales y regionales de los lugares en que se habla el sueco, entenderemos lo difícil que puede ser la traducción jurídica.

Los traductores legales se encargan de trasladar un concepto jurídico de español a sueco o viceversa. Para que sea legalmente vinculante, la terminología jurídica española y sueca debe ser precisa. 

Obras de referencia del traductor jurídico de sueco

Todos los traductores legales de lengua sueca acuden a obras de referencia para realizar su trabajo. Por ejemplo, diccionarios y glosarios especializados, códigos, leyes y doctrina, tanto del Derecho de España como de Suecia.

Los traductores legales recurren frecuentemente a los códigos de procedimiento civil y penal y a los códigos civiles y penales de cada país. En estos códigos encuentran descripciones precisas en sueco y español de cada concepto legal.

Estos materiales de referencia ayudan al traductor a confirmar que están empleando el término sueco utilizado en los procedimientos legales. El trabajo de un traductor legal sueco-español es muy preciso y meticuloso. Además de estas obras jurídicas especializadas, el traductor utiliza herramientas de ayuda a la traducción como memorias y bases de datos terminológicas. Aquí encuentra fragmentos de textos que él mismo ya ha traducido, o traducciones de términos especializados que ha ido introduciendo durante trabajos anteriores.

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Breve historia del sueco 

El sueco es una lengua germánica septentrional hablada por unos 10 millones de personas en Suecia (Sverige). En 2007 había 290.000 hablantes nativos de sueco en Finlandia, y 2,4 millones de hablantes como segunda lengua. Se estima que en 2010 existen unos 300.000 hablantes de sueco en países distintos de Suecia o Finlandia. Muchos viven en los Estados Unidos, Reino Unido, España y Alemania, y también en otros países escandinavos, Francia, Suiza, Bélgica, los Países Bajos, Canadá y Australia.

El sueco está estrechamente relacionado con el noruego y el danés, y sus hablantes suelen entenderse entre sí.

Finlandia estuvo gobernada por Suecia desde el siglo XII hasta 1809. Durante ese período, el sueco fue la principal lengua del gobierno y de la educación. Hoy en día, el finlandés y el sueco son lenguas oficiales en Finlandia.

Antes había comunidades de habla sueca en Estonia (Estland). Cerca de un millar de esos suecos emigraron al sur de Ucrania después de que Estonia pasara a formar parte del Imperio Ruso en el siglo XVIII. Allí crearon un pueblo conocido como Gammölsvänskbi (Pueblo Sueco Antiguo), que ahora forma parte de Zmiivka (Зміївка). Muy poca gente habla todavía sueco en esta zona. Durante la Segunda Guerra Mundial, otros sueco-hablantes huyeron de Estonia a Suecia. Sólo muy pocas las personas en Estonia que todavía hablan sueco hoy en día.

Entre los años 800 y 1100 d.C., se hablaba en Suecia un dialecto del nordeste antiguo conocido como sueco rúnico. Se escribía en el alfabeto rúnico. Se diferenciaba sólo ligeramente del dialecto nórdico antiguo de Dinamarca, o danés rúnico. Las dos lenguas comenzaron a separarse durante el siglo XII.

El sueco apareció por primera vez en alfabeto latino en 1225 en la ley westrogoda (Äldre Västgötalagen), el código de derecho utilizado en la provincia de Gothland Occidental (Västergötland). La lengua de este texto se conoce como Sueco Antiguo Temprano (klassisk fornsvenska o äldre fornsvenska), que se utilizó hasta aproximadamente 1375. Gramaticalmente era mucho más complejo que el sueco moderno.

Entre 1375 y 1526, el idioma de Suecia se conocía como Sueco Antiguo Tardío (yngre fornsvenska). Había sufrido una simplificación gramatical y un cambio de vocales, y para el siglo XVI tenía más en común con el sueco moderno. Durante este tiempo, el sueco tomó prestadas muchas palabras del latín, del bajo alemán y del holandés.

La traducción de la Biblia al sueco en 1526 se considera que marca el comienzo del sueco moderno. Ayudó a establecer una ortografía consistente para el sueco, aunque la ortografía utilizada en la traducción no era completamente consistente. Por ejemplo, las letras ä y ö se utilizaron en lugar de æ y ø, y å reemplazó a o en muchas palabras.

Las reglas modernas de la ortografía sueca fueron creadas por el autor Carl Gustaf af Leopold, por encargo de la Academia Sueca (Svenska Akademien). Su propuesta fue publicada en 1801, y finalmente adoptada por la Academia en 1874. La ortografía fue reformada en 1906, y dicha reforma sólo fue respaldada plenamente por la Academia Sueca en 1950.